Expresión Libre en el Día Nacional del Periodista

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Fri, 26 Jun 2020 19:10:29 -0400

 

Los periodistas venezolanos laboran con riesgos para su integridad física y su libertad

Para la Asociación Civil Expresión Libre, Periodistas por la Paz y la Democracia, una nueva

conmemoración del Día Nacional del Periodista venezolano resulta una fecha por demás

propicia para hacerles llegar nuestra palabra de aliento, solidaridad y reconocimiento a estos

profesionales de la comunicación que en medio de grandes dificultades y a riesgo de su

integridad física y su propia libertad laboran cotidianamente para mantener debidamente

informada a la colectividad venezolana.

Es así mismo una oportunidad para que el gremio periodístico y la sociedad civil en general

elevemos enérgicamente nuestra voz de reclamo exigiendo a quienes hoy ejercen el control

omnímodo del Estado el respeto a los derechos de libertad de expresión e información y al

ejercicio de la labor profesional informativa, garantías que han sido severa e impunemente

vulneradas durante los últimos veinte años.

Como es motivo de preocupación mundial, la sociedad venezolana está sumida en una crisis

que abarca todos los órdenes de la vida de los ciudadanos, hoy impedidos de satisfacer las

necesidades más elementales en medio de un colapso económico e institucional, producto de

las erradas políticas de estas últimas dos décadas. Más de 5 millones de personas han

abandonado el país en busca de condiciones de vida.

Los venezolanos rechazan radicalmente una existencia en condiciones abyectas y sin derechos

ciudadanos, como a las que pretenden condenarlos. Salir de esta crisis hace imperioso que los

periodistas puedan informar debidamente sobre la exacta dimensión de los problemas, ayudar

con su labor informativa e investigativa su análisis y comprensión y facilitar la definición con la

participación de la sociedad de posibles vías de solución.

Las condiciones socioeconómicas de los periodistas venezolanos no tienen punto de

comparación. Desde que quienes hoy ejercen el poder revelaron sin disimulos su objetivo de

instaurar una hegemonía comunicacional, lo que hemos presenciado es el desmantelamiento

paulatino de la vigorosa red de medios impresos y audiovisuales del sector privado con la que

contaba Venezuela hasta el final del siglo XX. La destrucción de la economía nacional hace

difícil la supervivencia de medios. Han desaparecido miles de puestos de trabajo, el salario se

desvaneció y desaparecieron los contratos colectivos, algunos de ellos con más de 60 años de

existencia.

En un país donde la corrupción ha alcanzado los mayores niveles y la mayor impunidad de

nuestra historia, los organismos del Estado venezolano operan sin ninguna transparencia ni

posibilidad de escrutinio público: escasamente aportan informaciones sobre su quehacer y

regularmente niegan las que les exigen los periodistas e incluso los particulares en ejercicio de

un derecho constitucional. En medio de la mayor opacidad, se ha dilapidado una de suma

recursos con la cual se ha podido construir el futuro de varias generaciones de venezolanos.

La situación es en extremo grave y delicada. Para que los periodistas y los medios de

comunicación puedan ejercer cabalmente su labor informativa es necesario que se garantice el

acceso a las fuentes de información pública y que además cesen las prácticas discriminatorias

contra los medios independientes y en favor de los medios oficiales.

Tan importante como ello es que cesen de una vez por todas las agresiones físicas a los

periodistas, de las cuales por cierto no escapan ni las mujeres reporteras. Son constantes las

detenciones, las intimidantes medidas judiciales, la destrucción y robo de los equipos de

trabajo o las agresiones físicas y verbales por el simple hecho de dar cobertura a los aspectos

más visibles de la crisis nacional y las múltiples protestas ciudadanas que ellas generan. Estas

afectaciones se dan por centenares cada año y han sido miles durante estas dos décadas del

modelo político inaugurado en 1999.

La autocensura y la censura, que llega hasta el cierre de medios y programas audiovisuales,

socavan la democracia. Los medios del Estado venezolano, usufructuados únicamente por los

voceros del oficialismo, no le ofrecen a la población más que un discurso unidireccional de

propaganda y proselitismo.

Este 27 de junio, Expresión Libre expresa finalmente su solidaridad, respaldo y admiración

hacia los periodistas venezolanos que aún medio de estas dificultades realizan su labor con

idoneidad y grandes méritos, como lo atestiguan los importantes premios que ha merecido en

el exterior.

Silvia Alegrett

Coordinadora General

Caracas, 27 de junio de 2020.


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