No al silencio: consigna del Bloque de Prensa Venezolano

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Fri, 07 Mar 2014 04:17:19 -0430

Por: Comunicado de Prensa


     Luego del cierre de la señal abierta y gratuita de  RCTV ordenado por Chávez hace casi tres años, el pueblo venezolano reconquistó su sintonía con ese canal, líder por 53 años de la televisión nacional,  a través de su transmisión por cable y satélite en Venezuela.  En los sectores populares se duplicó en dos años el número de suscriptores.    La vocación totalitaria y dictatorial que caracterizan al régimen comunista del teniente coronel Chávez, tantas veces denunciado por el Bloque de Prensa Venezolano, es incompatible con toda idea de ejercicio democrático.
     La creación de leyes y reglamentos ordenados por Chávez a los poderes del Estado bochornosamente subordinados a su control, configura un fraude contra la Constitución que busca engañar y justificar los atropellos de su régimen contra el Estado de Derecho, la libertad  y la justicia, la propiedad privada, los principios éticos y la dignidad de los venezolanos.
       El fracaso y el rechazo de perversas estrategias de gobierno, claramente evidenciados en el sentimiento popular,  lleva a Chávez a ordenar silencio, a combatir la realidad y la racionalidad mediante mayor censura e intimidación.
     Los medios de comunicación independientes de Venezuela no solo confrontan ahora la negación para el acceso a la información pública, la guerra económica, las amenazas,  atropellos, imputaciones y cárcel contra directivos y periodistas. También se utilizan desde  las estructuras oficiales sofisticados sistemas dedicados a la contra-información, personajes comprometidos y tarifados para la promoción de rumores destinados a confundir a la mayoritaria disidencia popular.
      Chávez quiere silencio y autocensura, mientras el pueblo defiende el derecho a la información y la libertad de expresión.
       El Bloque de Prensa Venezolano ratifica su compromiso histórico en la defensa de la libertad de expresión y su consigna de siempre:    NO AL SILENCIO.   

La junta directiva

Caracas, 1 de febrero de 2010


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