Rolando Dugarte Angarita volvería a ser periodista

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Fri, 26 Jun 2020 17:55:03 -0400

In Memoriam

 

Jose Miguel Monagas*

 

Nació periodista, se hizo periodista y vivió intensamente su profesión, Rolando Dugarte Angarita nació periodista, pero no se conformó con tener el don de la palabra escrita; empezó a ejercerlo en 1947 cuando apenas cumplía 10 años y regresaba de La Grita Estado Táchira, donde había cursado el cuarto grado y promovido al quinto en el Colegio Corazón Inmaculado de María “Kermaría”.

Es en ese momento, cuando observa las dificultades de comunicación que había tenido durante el año, porque las cartas que enviaba a su señora madre, Digna Rosa Angarita quien se desempeñaba como maestra preceptora de la Escuela Unitaria Nº 531 en el caserío Las González, permanecían largos períodos en el correo de su natal Ejido.

El inquieto muchacho redacta una carta que entrega personalmente a la secretaria del director de la oficina de correo, en la que expone su molestia por lo que sucede, esa intranquilidad es reconocida y con ella, los familiares residentes en Las González, Mucutuy, Acequias, San José y otras comunidades pertenecientes a los pueblos del Sur del estado Mérida que convergían en Las González, logran prontitud en las notas postales.

Adulto y con la premisa de estar dispuesto a servir donde se le necesite, se traslada a Caracas donde comienza en la oficina de Relaciones Públicas de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela CANTV, luego un curso de periodismo informativo dictado por la doctora Mercedes Lovera Jefe de Relaciones Públicas del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social; en febrero de 1964 cumpliendo su responsabilidad, le corresponde entrevistar al Gobernador del Distrito Federal Alejandro Oropeza Castillo y allí surge la idea de editar un periódico para el Sindicato de Aseo Urbano y Domiciliario que contaba para la fecha con más de cuatro mil afiliados.

Posteriormente, se incorpora a la redacción de la revista “EPOCA”, en paralelo produce el tabloide mensual “Pizarra”. Luego le espera la edición de “Telemensaje” para los obreros del Ministerio de Comunicaciones. Después para los obreros afiliados al Sindicato Único de Obreros Dependientes del Estado publica “SUODE”; otro mensuario para los trabajadores telefónicos llamado “FETRATEL”, finalmente para el partido Unión Republicana Democrática otro de nombre “Pantalla Laboral. Más tarde un tabloide para los trabajadores del Ministerio de Agricultura y Cría, afiliados a la cooperativa COMA con el nombre de “ECO COOPERATIVO”, son entre otras las responsabilidades cumplidas en la capital del país, vale decir que en casi todas fungió de director, jefe de redacción, reportero, editor y hasta vendedor.

Para las ediciones de todas esas publicaciones contó con la colaboración del periodista Carlos Delgado Dugarte, quien además lo motivó a formalizar su inscripción en el Escuela de Periodismo de la Universidad Católica Andrés Bello donde logra aprobar hasta el tercer año de la carrera, el terremoto que sacudió a Caracas en julio de 1967, le provocó una persistente crisis emocional que lo obliga a regresar a Ejido.

Ya establecido en su terruño, junto al líder sindical Manuel Eloy Calderón edita el periódico “Prensa Sindical”, además se incorpora como reportero en la emisora Radio Los Andes propiedad del Teniente Guillermo Lobo Lobo, dándole así continuidad al trabajo desplegado como reportero radial en Caracas para la otra emisora de Mérida, Radio Universidad, donde se identificaba como el “Repórter Viajero”.

En Radio Los Andes, realiza una intensa labor informativa dando a conocer los problemas que agobiaban a la comunidad merideña en todos sus ámbitos, destacándose el tema universitario, comunal, sindical, gremial y empresarial. 

Posteriormente funda el semanario "Prensa Andina", primer impreso merideño realizado en sistema offset a dos colores y con gran despliegue fotográfico. 

Esa labor periodística encontró prontamente un poderoso aliado, la corresponsalía para la región los Andes de Radio Caracas Televisión, asumida a raíz de la trágica muerte de Santiago Kosowski, con la cual alcanzaba acceso preferencial a fuentes oficiales y con ello, la aquiescencia de altos funcionarios con poder de decisión, para satisfacer los planteamientos que desde Prensa Andina le permitian sostener como campañas tendentes a lograr la construcción del Liceo de Ejido, el Grupo Escolar “Monseñor Jáuregui”, el ambulatorio del Seguro Social “Dr. Cesar Ruiz”, el Comedor Popular “Augusto Rodríguez Aranguren”, la Estación de Bomberos, la sede del Comando de Vigilancia y Tránsito Terrestre, el edificio sede de CANTV, así como distintas obras hidráulicas, viales, de vivienda y educativas en Ejido y junto al eximio Ingeniero William Lobo Quintero, una de gran relevancia, la creación del Instituto Universitario Tecnológico de Ejido”.

El acto de informar supone en el periodista un respeto a la verdad contenida en los hechos, lo cual implica varias cosas: una cabal exactitud en la observación del acontecer, una probada lealtad al transmitirlo por escrito y un resuelto valor para darlo a conocer en sus propias notas. En suma, estas cualidades constituyeron en Rolando Dugarte Angarita su más alta virtud como periodista: su honradez intelectual.

Fueron muchos los logros reivindicativos para las distintas comunidades de Ejido y de todo el estado Mérida las alcanzadas por el siempre recordado colega periodista mediante sistemáticas, campañas a través de Radio Caracas  Televisión, Radio Continente, Radio Cumbre, Radio Los Andes, Radiodifusora Andina 1560, Diario Frontera, Correo de Los Andes, Diario La Nación, Diario de Caracas, Diario El Universal y el semanario Prensa Andina.

El servicio que a lo largo de su vida prestó Rolando Dugarte Angarita, fué el cumplimiento de la responsabilidad social del periodismo. Así como el médico dará salud, el abogado protegerá el derecho, el ingeniero levantará las obras materiales, el periodista compensará a todos la nobilísima necesidad de la inteligencia por conocer la verdad del acontecer humano, y al hacerlo con respeto y oportunidad, estará ensanchando cotidianamente los dominios de la verdad y preparando a las voluntades para el servicio del bien. Estamos conscientes que en esta hora magnífica en la que salen al paso tantas emociones, es tiempo de incertidumbres, que reclama cambios. Que hay buen periodismo en este tiempo de preocupantes consideraciones es una evidencia. Como en otros tiempos, en este hay también malo, regular y buen periodismo, tal vez la más antigua y una de las más hermosas profesiones del mundo. 

Hoy podemos afirmar sin duda alguna que de poder volver a nacer, Rolando Dugarte Angarita, volvería a ser periodista.

Honor a quien honor merece!

 

*Secretario de Organización del CNP Seccional Mérida.


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