#VenezolanosEnPandemia (IX) “Nada será como antes”

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Wed, 01 Apr 2020 12:51:09 -0400

Salvatore Lo Monaco es un periodista venezolano residenciado en Balestrate, municipio de Palermo, Sicilia, ubicado al sur de Italia, considera que las autoridades no fueron eficientes para frenar el contagio de #COVID-19. Pese a que se conocía el número alarmante de contagios en el norte del país, la gente continuaba en las calles


Por: Beatriz Navas / @beanavas

El sol ya ilumina Palermo luego de varios días de lluvia pertinaz. Ni fiestas ni futbol ni encuentros en la plaza, el silencio, la soledad de las calles es lo que predomina, todos confinados en casa. El tiempo pareciera que se ha detenido, no sabes si es lunes o domingo. 



La catástrofe que vive Italia, el país donde se registra la cifra más alta de fallecidos y contagiados de Europa a causa del coronavirus deja más preguntas que respuestas. Desde el inicio de la epidemia y hasta el momento, en Italia se reportan 92.472 contagios, de ese total 26.676 están en los centros sanitarios y se han registrado 10.023 fallecidos.
En Sicilia el número total de casos confirmados hasta el viernes 27 de marzo era de 1.164 y 33 fallecidos. Salvatore Lo Monaco (@SalvaLoMonaco), periodista venezolano, está residenciado en Balestrate, municipio de Palermo, capital de Sicilia, ubicado en el litoral, donde viven unas 6.500 personas: “Es terrible, el problema es que no se aplicaron las medidas a tiempo. Muchos de los que viven en esta región del sur se desplazan al norte, que es donde hay la mayor fuente de empleo y el mayor número de contagiados y muertes, a esas personas se les permitió regresar sin realizarse el chequeo, sin someterlos a cuarentena, así pudo haber llegado el coronavirus a la isla”. 


En febrero, cuando ya se conocía de la epidemia en Wuhan, China, Lo Monaco estaba en España. Regresó a Sicilia el 12 de febrero. “Al arribar al aeropuerto un enfermero me tomó la temperatura, eso era lo único que hacían. En ese momento ya se sabía lo de sucedía en China, las autoridades tomaban las cosas muy a la ligera”.


En esos días, a pesar de los esfuerzos de autoridades locales y del gobierno central para restringir la vida social y las reuniones muchos no acataron las recomendaciones. 


“Aquí la vida social es muy intensa, la gente acostumbra estar en la calle, los viejitos van a las plazas a conversar, juegan cartas, la gente se abraza, hay una necesidad de estar en la calle, de compartir una vida social, cultural, ir a la iglesia”.


El primer caso en Palermo 

El 25 de febrero se confirmó el primer caso positivo en la isla. Palermo se sumaba a la lista de regiones afectadas. La pesadilla de la epidemia llegaba al sur. Ya los colegios habían cesado actividades. Los hoteles recibían cancelación de las reservaciones. Se comienza a cerrar museos, lugares turísticos. 


El 19 de marzo Italia registró 3241 muertos, convirtiéndose en el país con mayor número de fallecidos tras superar a China. El número de muertes ese día estremeció al mundo: 475 víctimas del COVID-19.



Nadie estaba preparado para enfrentar una pandemia, dice Lo Monaco: “Ningún hospital está en condiciones de atender el número de pacientes que se han contagiado. El servicio sanitario de Italia es eficiente, pero la pandemia los rebasó. Los medios de comunicación informaron, pero mientras se registraban más y más casos en el norte aquí la gente seguía haciendo su vida, saliendo a las calles, eso paró cuando la medida de cuarentena se emanó desde el gobierno central”.


A partir de ese momento, todos a la casa. Se acabó el bullicio, las compras en el mercado, las visitas a la plaza para conversar. Pararon los abrazos, los besos en las dos mejillas. 


“Las calles están desiertas, para salir necesitamos una autocertificación, el ciudadano debe manifestar por escrito en un formulario lo que va a hacer. Lo único permitido es ir a la farmacia y a comprar alimentos, aquellos que trabajan tienen que estar autorizados, el que se salte la norma es penalizado. Para evitar que se salga a la calle algunas farmacias y supermercados habilitaron el servicio a domicilio”.


Vendrán nuevos tiempos 



Hay hechos que estremecen. La pandemia del coronavirus a nivel global es uno de ellos. Lo Monaco confiesa que no tiene un temor personal, tampoco le preocupa estar encerrado. Trabaja desde su casa, desde el año pasado lo eligieron presidente de la Asociación Fare Ambiente y es vicepresidente de la Asociación Ítalo Venezolana de Periodistas. Además forma parte de la directiva de la Red Casa Italo Venezuelana. 



Salvatore Lo Monaco trabajó durante muchos años en medios periodísticos venezolanos. Se fue de Venezuela por varias razones: “Temí por la seguridad de mis hijos, gente joven que acostumbra a salir de noche, por lo que los envié fuera del país. Como periodista ya había mucha presión, censura y no estaba dispuesto a trabajar en esas condiciones. Decidí salir por un tiempo, además tenía que hacerme unos chequeos médicos que eran cuesta arriba realizarlos en el país, además era muy severa la escasez de medicinas. Nunca pensé ni pienso en no regresar, pues todos estamos a la expectativa de que cuando las condiciones lo permitan podamos volver”.


Desde la ventana de su hogar, Lo Monaco observa el mar. Calles y carreras, dice, similares a las de Barquisimeto, estado Lara, por sus vías rectas. Nada será como antes. Imagina que una vez superada la pandemia la gente extremará las medidas de higiene, experimentará temor, algo de trauma cuando vaya a asistir a eventos masivos, deportivos, musicales, al final irá pasando, como pasará esta pandemia.










“Vivimos en un clima de mucha angustia, estamos a la expectativa, pensando que encerrándonos se logre frenar el contagio, esperando también que aumenten los chequeos que son importantísimos para aislar los focos”.



Balestrate es un lugar paradisiaco, forma parte del Golfo di Castellammare. En primavera es un centro turístico muy visitado. Tiene un moderno puerto de barcos y yates, desde cualquier lugar ves el mar. En Italia comienza la primavera, los lugareños y los turistas tendrán que esperar para disfrutarla. 

“Vendrán nuevos tiempos, al final de todo esto la burocracia hospitalaria será mucho más eficiente, las presiones van a llevar a que el Estado invierta más en servicios sanitarios”.





El periodo de cuarentena hasta el momento es hasta el 3 de abril; sin embargo, no se descarta la extensión del confinamiento hasta que se logre controlar el número de contagios. Ver menos


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