La diáspora de la libertad de expresión

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Tue, 13 Oct 2020 18:25:55 -0400

Por Silvia Alegrett (*)

 

Se habla mucho de la diáspora y de todo lo que ha significado para el país perder a más de cinco millones de sus ciudadanos, que tomaron la decisión de irse de Venezuela buscando las oportunidades que el régimen de Maduro les robo.

Sin embargo, poco se ha hablado de la “diáspora de la libertad de expresión”, es decir, de los periodistas, comunicadores sociales, reporteros gráficos, fotógrafos, camarógrafos, locutores, en fin, profesionales y trabajadores del área de la comunicación.

Y es un tema al que hay que meterle la lupa. No es poca cosa que un país pierda a un considerable número de profesionales y trabajadores que hacen posible que la información sea recogida, trabajada, convertida en noticia y divulgada.

No me atrevo a dar cifras, pero solo en cuatro asociaciones de periodistas ya legalmente constituidas en España, Colombia, Perú y Ecuador, suman unos 613 asociados, la inmensa mayoría son periodistas, pero también hay fotógrafos, camarógrafos, locutores, etc. Estas cuatro organizaciones, junto con Expresión Libre, crearon la “Federación de Periodistas Venezolanos en el Mundo” -FEVEPEM-. En Argentina ya está adelantada la conformación de la asociación y tienen contactados a unos 100 colegas; en Chile, donde también están trabajando para crear la organización, ya tienen contactados unos 56 periodistas. Esto suma 769 periodistas y trabajadores de la comunicación, cifra que fácilmente podría llegar a unos dos mil, si agregamos países como Estados Unidos, México, Panamá, Brasil, Ecuador, Guatemala, Costa Rica, Italia, Portugal, Inglaterra, por solo nombrar algunos de los países en los que sabemos hay bastantes colegas.

Las razones de esta casi estampida es más que conocida. La búsqueda por instaurar una hegemonía comunicacional desde los tiempos de Chávez hasta hoy, ha ocasionado el cierre de periódicos, emisoras de radio y televisión, y los que quedan todavía, se han tenido que plegar a las exigencias del régimen, despareciendo los programas de opinión y noticieros en muchos de ellos, reduciéndose entonces la plantilla de periodistas y reporteros de las salas de redacción. Pero lo peor es el silencio informativo que esto ha traído en gran parte del territorio nacional.

Esto es tan grave que un estudio llevado a cabo por Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela -IPYS- desde abril de este año, sobre el panorama de los desiertos de noticias en todo el territorio nacional, basado en el diagnóstico y mapeo de los medios de comunicación nacionales, regionales y locales (impresos, canales de televisión, estaciones de radio y portales digitales) que producen noticias sobre la realidad de los 335 municipios del país, arrojó, en esta primera fase, que 5.271.753 venezolanos viven en territorios donde no se produce suficiente información local.

De acuerdo con los datos referidos por los participantes de esta consulta, de los 317 municipios del país que fueron estudiados, 90 de ellos son desiertos de noticias, 122 son desiertos moderados, y 105 no son desiertos.

Parece increíble que un estado tan conflictivo como es el Táchira, donde hay serios problemas de guerrilla, contrabando, narcotráfico, haya quedado catalogado por este estudio, como el que concentró el número más alto de desiertos de noticia. De los 29 municipios 11 quedaron catalogados en esta categoría.

Otra entidad que ha sido muy maltratada por la desidia y la mala gerencia del régimen, que padece interminables horas de apagones, entre los muchos padecimientos que sufre, es el Zulia, y llama la atención que siete municipios fueron catalogados como desiertos de noticias, y diez están en riesgo de ser comunidades donde no se produce suficiente información para sus ciudadanos.

Las zonas fronterizas y comunidades indígenas fueron otros de los territorios donde se encontraron vacíos de información local. En municipios como Bolívar, conocido como San Antonio del Táchira y también por encontrarse en la frontera con Colombia, los datos referidos clasificaron a esta localidad como desierto de noticias. Así también fueron catalogados los municipios Pedernales, en Delta Amacuro; Maroa, en Amazonas; Angostura, en Bolívar, y el municipio Guajira, en el estado Zulia.

La investigación obtuvo como resultado que los medios digitales tienen presencia en 68.7% de los municipios evaluados, y seguidamente estuvieron las radioemisoras en un 66,8%, siendo el segundo tipo de medio que acumuló la mayor cantidad de menciones.

La televisión que tradicionalmente había sido el medio recreativo más popular y barato, solo fue mencionado en 18.9% de los municipios consultados. Otra imagen que ha desaparecido es el ciudadano trasladándose a su trabajo con el periódico bajo el brazo. No solo no hay trabajo, sino que tampoco hay periódico. En el estudio solo en 17.9% de los municipios evaluados se mencionó el periódico impreso.

Este estudio refleja la grave situación que padecemos todos los que vivimos en esta hermosa tierra que con tanta saña han querido destruir. Y nos permite comprender el por qué del éxodo de periodistas y trabajadores de la comunicación.

Este blackout informativo producto del cierre de medios, de la aprobación de leyes restrictivas a la libertad de expresión, de la criminalización de la información, de las amenazas y agresiones a medios de comunicación y periodistas, significa, en definitiva, que se le está violentando el derecho al ciudadano a estar informado.

Un país desinformado no puede desarrollarse y es un país en donde la democracia está debilitada.

Fuente Expresion Libre

 


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